Ilusión de Poggendorf, 2009

Correspondencia padre-hijo, 2006

1.


Mas temprano que tarde (1832) padre e hijo publicarán bajo apéndice del primer volumen del libro paterno, titulado “Este apéndice versa sobre: La ciencia del espacio absoluto con una demostración de la independencia del axioma XI de Euclides, que no se puede decidir a priori, y en adición la cuadratura del círculo en caso de falsedad”.


Es decir,


Mas tarde que temprano hijo y padre gritaron ¡gloria eterna! a la memoria de la madre patria cuando las acciones ameritaban el recurso instituido del territorio simbolico-fáctico-nación-en-proyecto y las ideas exigían ejecuciones monumentales, el gran espacio que produce las grandes obras sin pasar por el personaje. 2000 años esperando una salida del territorio, de la geometría fundadora de ciudades y regímenes orgullosos, al quinto postulado de los Elementos, puerta giratoria, apertura de las vanguardias, guía de intuiciones minoritarias.


En instantes en que el pensamiento tensiona la necesidad por múltiples esquinas, una torcedura provoca un quiebre más allá, un elemento abandonado extiende más pronto su a priori de roturas y cubre sin saberlo el suelo no caminado por el aparato que aplana. En la emergencia de un saber, el escenario tiembla ante un nuevo interino, se reúnen formularios y trazan estrategias, se saturan los conductos regulares, se colman los lobbys de las casonas, se engrasan las esquinas de los callejones, se arrugan las sabanas de las alcobas de algunos importantes y sobretodo se rajan los colchones de algunos desconocidos de profunda incidencia en los devenires de las naciones. Se fuman los cigarros guardados, se arrancan las medias, se proclaman los estatutos de riesgo y previsión, se reducen las enumeraciones, se les intercambia con puntos suspensivos y slashes tajantes en ambiguas descripciones, interpretaciones quirúrgicas dan paso a las más entrañables infecciones y contratos para detener las septicemias.


El espacio suspendido entre punto aparte y mayúscula desata espirales y guerras morales. Por la inscripción jeroglífica de unas señas que indiquen existencia. De carne y sangre y presencia. De letras flotantes en el fotograma mallarmeano explotadas por la extensión del territorio, en el límite de su cohesión, así también instituyen estado y nación. Es la acción del tiempo y del ahora que pide Bolívares de sal en la contingencia de los minutos, en la corredura del ganado donde el bingo decide quien es quien en las fechas señaladas. Las puertas se entrecierran y los sujetos se aprietan en el empujón final. Cae la bola, los dados se cargan en cuestión de segundos, es la función del juego. El escenario aparte esta hecho de discursos menores y desplazamientos mayores, de educaciones imprevisibles y violaciones sagradas productoras de plusvalías en crecimiento exponencial. La Historia que no acaba nunca a maldición de sus partículas. Puñetazos en la cabeza devienen obras maestras de la literatura que puñetean las cabezas de los nacidos bajo signo del estado del bienestar. Ahí donde no ocurre nada, corre sangre por fuera de las venas y los tejidos, por la intemperie que no ve la luz.


Pablo Fuentes C.

Estruendo/Intertexto, 2006


Estruendo/Intertexto


1 (Al aparecer de un texto de Enrique Lihn con estruendo en el aire a las 4am)

Un estruendo profundo se transmitió por la ciudad. Ni muy corto ni muy extendido, un ruido seco contenido desde dentro por algo blando perdiendo forma, aplacando las ondas que lo atraviesan libres aunque íntimamente debilitadas, por todas las superficies de la ciudad en movimiento isótropo, buscando tras cada cristal un receptor que las convierta en silencio de palabras.

Afuera sin embargo crujen las gotas de una llovizna ubicua. Las gotas absorben también el estruendo, fino estallido que es como una premonición que corta de pronto el oficio tardío de la lectura. A cuantas membranas fue transmitida la misiva, en ellas, sin saber cómo, algo cambió. Pestañas y parpados se movieron y el estruendo fue mayor.


2 (Al parecer de la lectura de un libro de La Blanca Montaña)

La cita primaria, la referencia de primer orden se mantiene siempre oculta; de alguna manera [esta frase] continúa el temblor de las hojas y su caída tras las estaciones, el irrelato de las gotas apenas resistiendo dentro suyo el estruendo, tomado aire y estrellado en el papel, la cita profunda que la gota trae manuscrita, se enreda en palabras como pelos enmarañados que dan origen al sentido: lo sentido toma sentido.


3 (Que retoma un ensayo de Malevich)

Siempre oculta….al receptor, la gota se oye de lejos, caer. Vibra ante ambos el agua de la gota que ya desaparece. Esto ocurre tardío como el nacimiento, tardío el humor se contrae y refuta el nacimiento. Ya entonces es tarde para recordar siquiera, solo quedan rasgos para recrear, materiales para el recreo de la memoria: se abre la celebración, una reunión suprematista* detona el primer sonido ininterrumpido del cristal que ondea por el aire espacializando, profundizando, finalizando: humanizando.

*La celebración suprematista, la cita de los cristales. A cada instante más alejados de la explosión, más conscientes en este médium gravitante, con el peso de una estrella y la mirada negra que comienza a olvidar lo que no sabe. Cada ves más lejos, más cerca de sí. Conservado en su oxigeno, abandonado al espacio más allá o más acá vibra en negro, deviene rojo de aristas en tensión reclamando nombre propio. A sus espaldas todo es blanco, a sus ojos todo es negro, dentro, fuera, resuenan los cristales en diálogo.


4 (Blanchot, Auster…)

El párrafo que come de sus propias palabras hasta quedar en el hueso. De él se niega el ejemplo y se le guiña un ojo antes de darle la espalda. Se le escribe a escondidas, se le sueña en acto penetrador, se le imagina una abertura de carne. Se siente a punto del acontecimiento. De tener pies y salir a la calle a sentir la presión de la falta de trabajo, el hambre de almuerzos, el sabor infinito de la sincronía. Papeles avisan de cosas que tropiezan.


5 (Que se deja modificar por influencia de un nic en circulación)

Cadenas de referencias primarias ocultas de receptor en receptor, luego el espacio producido es llamado red, sindicado como cultura, redes de personas con nombre y apellido, en el mejor caso presentes en cuerpo y mirada, a veces vidriosa, y prosa calculada. Retirados tras la piscina de las naciones y los cordones de fachadas que separan la línea de tierra de las pertinencias, los significantes se abandonan a la zona neutra de la figuración, enmarcados por la talla circulante de píxeles paralelepípedos, nuevamente suprematismo, nuevamente cuarto adolescente plegado de fotos y afiches de ídolos hierofánicos. Nuevamente moda. Cuando la programática vacía abre sus puertas, abre también su pecho a la muerte llena: bandadas de pájaros entrando en jaulas.


6 (Suspenso de una cita ciega, agradecimiento de tal – luego entra Kojève, sale Dante)

De jaula en jaula el pájaro supera la muerte, pierde cuerpo en la descripción-. Adquiere el don de los minutos mientras haya humanos sobre la tierra. Humanos muertos que caminan sobre cráneos (campo de cráneos señalado) de humanos murientes. Humanos vivos que no soportan. El peso sobre sus cráneos. Apretados sus cueros remolidos. Sus cuerpos en desuso. Dormidos sobre pisos planos -el horizonte bajo las nalgas- dormidos los músculos, dormido el trabajo. Anestesiada la rotura. La sangre retenida bajo prieta. La mirada celulítica. Reacciona a escupos. En la cara.


publicado en ABSINTHE

c.e.r.c.a.d.o. , 2006


C.E.R.C.A.D.O.


14:15

1+4+1+5=11

NUMERO KARMICO

MAL USO

14:15

1111111111111111111111

BANDERAS CHILENAS

ASTAS ARRIBA

14:15

1111111111111111111111

FLOTA ARMADA

anclas abajo

14:15

1111111111111111111111

RIELES FALTANTES

anclas abajo

14:15

1111111111111111111111

FUSILES EN ESPERA

POR LA FUERZA

14:15

1111111111111111111111

FILAS FORMADAS

POR LA FUERZA

14:15

1111111111111111111111

FILAS FORMADAS

manos en la cabeza

14:15

1111111111111111111111

FILAS FORMADAS

EDUCACION PUBLICA

14:15

1111111111111111111111

CERCA DE PASTO

PROPIEDAD PRIVADA

14:15

1111111111111111111111

COLLAR CON PUAS

ROTTWEILLERS DE CHILE

14:15

1111111111111111111111

FILAS FORMADAS

MANO DE OBRA BARATA

14:15

1111111111111111111111

COLA DE BANCO

DEUDORES DE CHILE

14:15

1111111111111111111111

CRUCES ROTAS DEL PATIO 29

2+9=11

NUMERO KARMICO

MAL USO

14:15

1111111111111111111111

rejas de contenciON

PLAZA DE LA CIUDADANIA

MAL USO

14:15

1111111111111111111111

POSITIVISMO BINARIO

DADOS CARGADOS

Mala leche

14:15

1111111111111111111111

lingotes de oro

tesoro nacional

MALA LECHE

14:15

1111111111111111111111

CONTADOR DE DOLARES

LINEAS DE ARMAS Y COCA

MALA LECHE

14:15

1111111111111111111111

ESCALERAS TENDIDAS

BAJO LA UNCTAD iii

DEMASIADO TARDE

14:15

1111111111111111111111

individualistas del mundo

DEMASIADO TARDE

14:15

1111111111111111111111

PRESIDENTES COLGADOS

DEMASIADO TARDE

14:15

1111111111111111111111

UNA A UNA

EMPRESAS PUBLICAS PRIVATIZADAS

DEMASIADO TARDE

14:15

1111111111111111111111

UNO A UNO

COLABORADORES DISIDENTES

Y DETRACTORES ELIMINADOS

JUSTO A TIEMPO

14:15

HOSPITAL MILITAR

DECRETA FALLECIMIENTO

DE LA JUSTICIA CHILENA

JUSTO A TIEMPO

14:15

MARCADOR DE TARJETAS

FIN HORA DE ALMUERZO

JUSTO A TIEMPO

La alternatividá radical, 2008


La alternatividá radical, pura y dura

me agobia

porque está todo el tiempo

dandole con la hueá

y dándole con la hueá


Y si existen valiosos formatos del intercambio cultural

que han sido raptados por el poder

confundidos con aquellos que han sido creados bajo instancias del poder

para y por el poder

deben ser estos formatos abandonados

así sin más

a sus raptores?

son finalmente archivos corruptos

de la cultura?


La alternatividá radical, pura y dura

ha abandonado todo formato histórico

por corrupto

aunque hayan sido cuidadas sus buenas intenciones

al momento de nacer


Existen formatos incorruptos

por incorruptibles

por nacer bajo climas corrompidos, devastados,

del intercambio

formas del intercambio

que nacen bajo corrupción de todas las formas

formas del todo in-corruptas, que no conocen la libertad

indignadas, de ojo filoso y líquidos viscosos y brillantes


y ojos filosos domesticados que escarban la basura cyberpunk de los archivos corruptos de la historia

y de esos rastrojos construyen su estética

ojos incorruptos armados de formas corruptas

son contratados en los ministerios

o vueltos sucios publicistas del orto

o avivados artistas que circulan por los formatos históricamente raptados

por la cultura del poder


los mas inocentes se dejan arrollar por su violencia

los menos, la ocupan a conciencia para auto inmolarse frente a la visualidad muerta de los derrotados

la tortura de la representación, el pleno verano del descampado

salva de la muerte a los masoquistas

y a los sádicos

que aun son buenas personas

pero no a todos


Los que quedan

aun violentos,

han abandonado todo formato histórico

y abrazado todo formato histórico rechazado, proscrito, abolido, diezmado, desaparecido

por la estética del poder

en fin los de siempre

los que siempre han sido los mismos

que se reúnen en fiesta bajo el toque de queda que les es

impuesto por toda la red de las conveniencias


Aun la estructura de la creencia les ayuda a respirar y comer la mierda de cada día


Tras las puertas del infierno

la reunión de los locos


La alternatividá radical

se ríe de lo alternativoh

por hacerse llamar como si formase parte de la democracia electoral

y hacerle guiños al mercado de las variedades

y dudo que el termino “alternatividá radical”, le acomode, ni se le acerque siquiera

a su campo de acción e influenciars


Alternativoh es una palabra impuesta por la publicidad

para aniquilar –ridiculizar, infantilizar- las formas no natas del intercambio

usada para identificar un tipo especialmente difícil de asir de consumidor-productor

(en mi adolescencia de posdictadura fuí ese muy especial tipo de consumidor para el ya desarrollado mercado alternativoh que chorreaba rarezas desde europa y usa y no fui nada difícil de asir, que digamos; ahora soy ese muy especial tipo de productor...) todo estaba tan confundido, desde el principio, origen de la infamia que cada día se adentra más en el tiempo, un pasado que es un funesto y limitante “desde siempre”.

actualmente ya ni se usa

ahora es un tag de musica

“alternativah”

que sirvió para capear los '90


nunca fue!


La alternatividá radical no existe

la pura y dura, no tiene ni nombre

ni menos lo descrito en estas líneas


Por eso me agobia

porque obliga

porque promete y cumple

y exige de ti

todo lo que te puede dar

y te da

todo



Aquel que son, 2005




Aquel que son


A mi lado quien siempre estuvo, transfigurado, duplicado, siempre. Quien da luz en tierras lejanas vírgenes sin himen prestas a pulir la piedra en cristal. Quien en tierras cercanas ya no busca, solo espera y se intuye, y se sabe, ya no espera, escribe. Quienes son aquel, me acompaña y me devuelve. A ti. Quienes son aquel guarda mis pisadas, construye una almohada. Me dice duerme, sueña, “la vida no es de verdad”. Ahora, abre los ojos, o piensa que lo haces, más bien hazlo simplemente; no distingas el plano. Extiende tu mirada hasta lo indistinguible. Ahí deja de ser. Camina tal que tu cuerpo fuese prestado. Notarás que todos están aquí y ahora.

¿Qué fue lo que sentí? La vida ya ha ocurrido en cada instante. Punto, precisión y escasez no dan espacio más que al límite de los días, a partir de ahora simplemente lo que son. La unidad-tiempo. Tiempo-uno solo que no es a partir de ahora sino Palabra Vaciada, sólo acontecimientos en un bloque indiviso sin dimensión ni dirección, ni antes ni después todo ocurre. El instante de mi muerte ya ocurrió, yo acabo de ocurrir. Ocurro sin embargo de mí.

¿Fue esto lo que sentí? Aquel que son me ha liberado. Ahora todo puede ser vida. Porque todas las palabras están vacías. La escritura es como la idea del tiempo. Produce estratos y horizontes y una breve sensación de irreversibilidad. La historia, artificio de la voluntad, está ocupada por el malentendido. Mi historia, a partir de ahora, esta ocupada por el vacío.

El vacío de las palabras, riesgo que da a la luz algo de sentido mientras la noche y el día se acomodan, y a los actos toda su emancipación y su adolescencia. La palabra es un cuenco.

Al escribir, las palabras precedentes escriben nuevos encadenamientos, veo todo el texto en transformación por el rabillo de la mirada mientras trazo estas precarias relaciones. Tras mío, el texto hace su vida. Pero yo, hombre, habito el límite de lo vivo y lo perceptible. Cada vez que miro por sobre mi hombro, el texto se vuelve espejo de sal. Así también la vida. Ambos, texto y hombre, sabemos que todo es humor. El texto se viste del circo de la tierra. Y todos necesitamos los unos de los otros. Nada, nada, existe por si solo.

El milagro, cargado de deseo, quiere transformar el agua en vino, el vino en leche, la leche en sangre, la sangre en polvo de estrellas, las estrellas en un gran telón agujereado. Luego nosotros también brillamos, somos el agujero por donde la luz pasa alumbrando rostros en la noche de las palabras. Cada rostro es un cuenco lleno de luz. Cuenco-agujero atravesado por el juego de los espejos-palabras. Luz-Láctea que pide ser bebida, transfigurada por la palabra. El cuenco vuelve todo bebida. En el cuenco el agujero contiene. Quien quiera ver el rostro en la palabra y transformarla en sangre, leche, vino, agua, no pretenda ser nada de esto. La palabra marca el tiempo de la espera, nada más.

La fotografía recortada de un lugar ya demolido que no conocí se adhiere a mi vida como los recuerdos de un replicante. Sin haber habitado aquella esquina, me raspo el costado con su canto. Un poema sin autor. Que el rostro se mantenga oculto sólo depende de mí. Palabras flotantes marcadas con agua, traídas por un viento-aliento, suave, que recoge papeles en la calle y los cuelga a sus ramas mientras cruza acantilados y pasillos. Llega a mi ventana y, voz espectral, del otro lado de un auricular de partículas de luz y unidades de medición, me trae mensajes. ¿Qué sabe? Sabe, como Aquel que son, que la vida no es de verdad. Sabe que la casa es la tierra. Sabe que un circulo no se recorre igual dos veces, que el punto de partida es una mariposa nocturna posada en un muro-papel blanco que la luz de la escritura estimula a emprender el vuelo y a extraviar irrisorias las pretendidas referencias. Todos lo sabemos, la escritura-luz encandila al punto-mariposa, que abandona el papel y desea la muerte blanca, de calor a-dimensional, que la muerte blanca es el reverso de la mariposa, su identidad en busca de identidad, que al fin y al cabo, la escritura es vida y es muerte y las esquinas se multiplican en sinusoides y no hay una ventana igual a la otra ventana que habita dentro del mismo marco, ni un solo rasgo de similitud entre un lugar y este mismo, después de haber dado la vuelta al circulo-manzana, incluso después de haber dado la vuelta al uno-mismo.

Porque el centro no tiene situación. El centro no sabe que existe. Si lo supiese, que vale decir si se enterase, cual condena, se arrojaría a la superficie del mundo estriándolo hasta que el aire no cupiese, en busca de Centro, palabra vacía perpetrada, para asfixiarla y desaparecerla en un movimiento tal que podría arrastrar la vida consigo. ¿Quién me ha puesto nombre, quién ha ofendido mi existencia ubicua e inmanente? ¿Quién me ha hecho hablar, dolor mas allá de lo que la palabra dolor puede contener, quién me ha dado límites y en el acto me los ha quitado, quién me ha hecho caer en esta vergüenza, yo que no existo, yo que no soy, yo que no tengo nombre, quién me ha inventado y con ello me ha atrapado en lo que apenas, apenas, me describe, quien me ha despertado, ahora que soy, a todo lo que no-soy? El centro no es el centro. “Mi nombre es…, ese no es mi verdadero nombre”. Centro-palabra-vacía-perdida.

¿Qué sabe, entonces, la palabra? Sabe que desea algo que ojalá nunca se le revele transparente.


Publicado en Absinthe Nº2 Diciembre 2005

Un problema transparente arruinado, 2006

La fotocopia es la principal fuente de libre distribución en papel del material intelectual, en paralelo al comercio editorial; en este medio la figura de la fotocopia íntegra es causa de violación a los derechos de autor, lo que se interpreta como perjuicio directo a la esforzosa situación económica del creador. Se dice entonces que la fotocopia arruina la empresa creadora, a la vez que la libera de su limitada circulación.

Al tiempo de conocer la obra de J.L.M., llegó a mis manos desde la V Región un proceso de encuadernación del material fotocopiado que consiste en copiar dos páginas abiertas en una sola cara de la hoja y luego doblarla por la mitad reproduciendo el formato Libro; por este método la semántica editorial se ve alterada revelando la simplicidad del acto de editar: el protocolo editorial es solo un orden a reproducir. Llamaré a este proceso arruinar.

Al fotocopiar la edición arruinada de un libro se obtiene la edición original, lo que vuelve a la ruina una matriz de impresión.

Una fotocopia de La Nueva Novela se ve doblemente afectada por una ruina. Su resistente orden editorial se dispara produciendo paradojas. Una de ellas sino la más visible es la que le ocurre al poema llamado Un problema transparente. La objetualidad evidente del poema queda expuesta desde su interior. Irónicamente, el problema se resuelve en un objeto no discursivo.

Siga estas breves instrucciones para reproducir una versión en formato real o a escala de Un problema transparente arruinado.






_El Problema de la Transparencia Arruinada




_Operatoria/Aparición:



La Ruina parte la hoja en dos

La abre de par en par

Enfrenta el dorso con el reverso

Retrueca el anverso

Besa a tiro con retiro

La Ruina observa a la Transparencia

observándose a sí misma.





Entonces todo fue polvo, 2005



Entonces todo fue aire de palabras

hechas polvo y superficie de rostros

tan cercanos a algo.

Que apretaba la garganta.


Partículas suspendidas esperantes

sonrientes sostenidos sobrecogidos

de ternura

ahogados de aguante.


Al calor de nuestras heridas abiertas

Por el hilo del amanecer

el sol nos daba su luz.


Salimos a buscar lo inmanifiesto en nosotros

el gris luminoso de la tarde nos perdió

justo ahí donde se hizo la mañana.


Bordeado, sin aviso,

el risco tomó forma de beso hermano.

Reventado lo apenas hermoso

y pulverizado por el aire

hecho piedra y pregunta

al borde de cada uno

nos fuimos yendo.


Y con cada partida

La ciudad fue más ciudad

Y la tarde una espiral insomne y ruidosa

ya sin gente, sin señal.

El ojo escupe su cristalino

descompuesto de amor

disociado, pelado y recompuesto

a ciegas.


Y Como si fuese cayendo hacia arriba

Fui enjuiciado por el sueño.


Y la vi pasar.

E irse,

La Ruina.



El halo que cubre la frase, 2006

Imágen: Ingrid Vallverdú


El halo que cubre la frase

(o donde hemos tejido tejidos)



A Ingrid.

“Tú eliges el lugar de la herida

en donde hablamos nuestro silencio

Tu haces de mi vida

esta ceremonia demasiado pura”

A. Pizarnik, Los trabajos y las noches, 1965




I

No me detengo en este intento

pues desde aquí es “desde donde más”

sin haber tenido otras causas que las apercibidas con desengaño

de este sincopado gota a gota de vaciarse nuestro recipiente

en otro y en otro, repetido movimiento

de tras-vasije y des-encaje

de piezas, puertos abanicados de líneas dispuestas

a lo largo de un kilómetro de caminatas de ida y de vuelta

asomados a vastos escenarios renderizados

de microscópicas extensiones de tejido industrial

cargado de distintivos y sellos de agua.

Ahí donde des-clavé la estaca, fue

el lecho donde hemos tejido tejidos.


Es cierto que me quedé sin herramientas

¡y tuve que abrirte con los dedos!

Me refiero a los edificios, los pastizales, los cantos

de la cantera que deja tu negativo.


Desde el silencio que percibo colmado de ruido

me hallo y te cubro de vectores fantasmas

que se gritan solo por el grito

en tal resonancia nos logramos ubicar y el artefacto que emite y recibe

-¿posee un espacio? ¿o es tenido por tal?-

el artefacto que resuena y colma de ruido el espacio

hace silencio como materia densa de los dos.


No creas de este ejercicio de sinceramiento

pretendido poesía que no es más que palabras evadiendo palabras.

En tal movimiento extraviado abre puertas no señaladas

sólo por una línea de aire y detrás ¡hades! Y caminos ladeados.

Asoma tu cabeza por estas rendijas, verás solo cruces y más señales

de caminos, si agudizas la mirada verás hilos destejidos,

marcas de tus pies. Y espero no veas nada

de las ultimas palabras que oíste de mí.

¡siempre hubo algo no dicho!

Y el halo que cubre la frase se desatiende acorde a su sordera.



II

Ahora prescrito por estar escrito, el pensamiento de un espejo

se abre por sobre las citas, imposibles de localizar, acá o allá,

tú o yo, es quien habita la coincidencia, la sincronía de palabras

que quemaron los ojos de otro destinatario, ahora uno, en el intento

por abarcar el acontecimiento en un gesto misterioso de amor al libro.


¡Habías visto encuentro más virtuoso! Como el deshilarse de nuestros horizontes.

Así el azar deshila también el orden esperado del tejido, así la lana se teje por azar.

Como también troza sin-cuerpos orgulloso, entrópico, moderno justo a tiempo

y sin embargo se deja embargar por la tristeza taxonómica del caminante.


La Tristeza, concepto ampliado por tu experiencia, te debe su libertad.


Aunque has de romper la mesa de disección, para robarle tu libertad a la tristeza,

donde los retazos de superficies antaño vivas se reconocen en la pura topología de sus

discontinuidades. Ahí, en precisión discontinua, no lineal, aleatoria, concreta.

Ahí los retazos se reconocen y se aman.

En el suelo de la sala de operaciones, entre pelos y trozos enlozados.


Un pacto de trueque y desacuerdo hace la tristeza cada vez que se cruza con unos ojos buscadores en la calle. Qué le das tú a cambio.

El riesgo de la extensión se hace palpable bajo los hilos, también nos trae adrenalina.

Ahora entiendo el devenir que protege el habla. El canto de los significantes, siempre

desgajándose, desprendiéndose, como uñas de tan dulces dedos.

La muñeca es la garganta de la mano, así como la garganta es la muñeca del habla.

El abecé, laboratorio de drogas sofisticadas, muchas sin probar, absorbentes, tal vez mortales.

El blá blá, reservorio de adefesios aceitosos y sexuales, jugosos pastiches de unión y des-unión.

Tú lo sabes, del amargo gusto en tu boca, al final de un dificultoso bocado de sabores

contrapuestos de exégesis y vómitos, de cuerpos livianos y venas apretadas.





III

Por toda la pragmática de una historia, cruzamos de la mano la calle.

Los automóviles nos obligaron, en su impracticable aleación de velocidades, a soltarnos

para proteger nuestras vidas, recuperar nuestros equilibrios, nuestros centros nerviosos.

Al otro lado el paradero nos mira con ternura como un empleado municipal(1) de épocas republicanas. El paradero sigue haciendo su trabajo, su pensión asegurada hasta la próxima Inflación.

Los automóviles nos enseñaron a correr separados la distancia de una a otra vereda.

El estruendo reflejado en el techo, de colores mercadotécnicos en haces de apreciación estética(2), siguiendo la línea del dibujo escrito en la muralla, caímos en el silencio. Bajo la ley de la casa.

La ley de la casa y su contrasentido, la escritura metálica de una ida y una vuelta, tanta energía reconvertida por estos muros silenciosos, que transmiten tan específicamente las ondas del llanto a cuero pelado y los placeres internos del acuerdo mutuo. ¿Has notado como esta escritura se ha ido alargando y alargando? Así también la escritura metálica excedió los limites de la casa, y en el proceso mutó su formato, su materia, incluso tal vez su esencia. Implotó la casa. Y nosotros dentro, tan blandos, tan delicados como la carne humana. De nosotros quedó otra cosa.

La ilusión es un ángel, bello y terrible(1) como un ángel, opacado por la luz de la estrella única y su sombra. La visión oculta lo que hay a nuestras espaldas. No lo vemos todo y esa es nuestra gloria.

Escritura o sistema no importó, un cisma habitaba ya el estrato rocoso, costroso, regenerable de la casa, obligada a devenir lejos de los marcos de las puertas y de los encuadres de las esquinas invertidas de los cuartos, más acá de la virtud.




IV

Te como te moco te tropo

cuando voy a meterte mi dedo,

un pliegue de tu salida me asalta no tan de soslayo

imbrico tu trote

Anfibia

diámetra


dentro,

me inclino

a pensar.

En Federico Assler

en el Diego Portales (me pongo el casco)

y se levanta una ruina encapuchada

Sin modestia me toca, tu mojadez y en silencio observamos el estruendo

empañado de luz

Frente a Esas Escaleras Apoyadas en Los Fierros Magullados del Diego Portales(3).

simulando una multitud. nos introducimos


Sacamos fotos.





Entramos de repente

en el automóvil en el publico

babeamos no nos movimos

fuimos galileanos __________ pilar

cavamos subterráneos ______________rotecar______________líder

cruzamos la avenida _____ mauricio _________________paradero

con bandejón central -----------------------------------------------------------------

____norma __________________camila ___ _____ __ casa
________ ______dani_________fabiola _______ colomba ___juan
_________________________rocío _tomas ______pame ___ bea
___________________________
víctor

________________________________(_________________ )



______________________________________________pedro


______________________________________________beto




la estricta superficie articulada de un prototipo


de viaje con fuegos artificiales

y quemadura de pestañas

dicen que los médicos se preocupan más por los menos enfermos,

que son más útiles, que los más enfermos es mejor mantenerlos vivos.


Yo opino

que mejores son las playas de santiago al medio día

cuando recién estamos pensando en levantarnos y ducharnos,

ya compuestos para abrir la ventana y subir la escalerilla, cruzar la pasarela y apoyados a la baranda mirar hacia abajo y otear el baño y subir por la escalera vertical y por la que sube el techo y llega a ese descanso con vista a la ciudad, para tomar la escalera que nos baja hasta la azotea mientras en las colinas de la techumbre desaparece una terraza plegable sin que nadie se percate cuando bajamos por una escalera de seguridad hasta el pequeño balcón donde nos tomamos un café y bajamos a la calle en escaleras de siete metros en Septiembre.




proyecto: Ingrid Vallverdú, "Soluciones para el Hogar", 2006
modelo e imágenes : Pablo Fuentes







***

Algunas voces queridas y admiradas emergen como citas que resuenan en la propia escritura, a ustedes, gracias:

(1) Enrique Lihn, Santiago, Chile

(2) Armando Carreño, Santiago, Chile
(3) Katherine Alanis, Valparaíso, Chile

Te extiendes, 2003


Te extiendes, difuminas

esparces disuelves abarcas

los límites mis deltas

aguas quietas las burbujas

camino a la superficie

agua negra que no es

petróleo ni pantano ni tinta

negra noche estancada

brillo sin luz agua pesada

agua abisal bajo el mar

un mar y una barcaza

de una sola pieza no ha sido

tallada ni fundida tampoco flota

sobre esa agua tampoco es agua

vacía ocupada en vaciarse del agua

que la compone y la ahueca

no alcanza a desmoronarse

sobre el agua o en si misma

percibe gran velocidad

en sus partículas que no son

ninguna por si sola ni tampoco

cada una se mueve

hacia adentro sin disminuir

su tamaño crece entremedio

de su forma apunto

de estallar y disolver

el límite entre ambos mares.

Mares profundos, superficiales

ya en contacto ya imposibles

-puesto que son límite

el uno del otro-

de mar a mar circulan

o se sienten se presienten

presentes ante si mismos

por gracia de ser uno u otro

en el otro.